Pumas hace oficial el préstamo de Santi López al Atlético Ottawa
Pumas hizo oficial el préstamo del canterano universitario Santiago López al Atlético Ottawa de la Canadian Premier League, en un movimiento sui generis al darse en plena recta final del Clausura 2026 y, aunque este torneo ha tenido escasa actividad, sí puede ser una baja importante de cara a la liguilla, ante el riesgo de tener que aportar a Guillermo Martínez a la preconvocatoria de Javier Aguiirre a la Selección Mexicana de cara al Mundial 2026.
No es un adiós, es un hasta pronto, pues el Club Universidad Nacional dejó claro que la cesión es sin opción de compra. Santi volverá para el Apertura 2026, pero la urgencia de su salida tiene nombre y apellido: Selección de Canadá. El país de la Hoja de Maple lo tiene en el radar principal para la Copa del Mundo y necesitan que el atacante sume minutos de calidad de forma inmediata para asegurar su sitio en la lista definitiva.
El rompecabezas de Efraín Juárez
Aunque el crecimiento del canterano universitario es prioridad, la realidad es que a Efraín Juárez se le presenta un dilema táctico en el peor momento posible. Con la liguilla del Clausura 2026 a la vuelta de la esquina, perder a Santi significa quedarse sin un revulsivo que podría hacer falta ante la posible ausencia del Memote.
El panorama se pone más tenso si miramos hacia el Tri. Javier Aguirre podría usar a Martínez como una pieza clave para su convocatoria, ya que no podrá convocar con más tiempo anticipado a los delanteros del futbol europeo: Raúl Jiménez y Santiago Giménez. Si Memote se ausenta por el llamado nacional, el ataque auriazul quedará bajo la responsabilidad absoluta de Juninho y Robert Morales.
La dupla es de respeto, sí, pero el banquillo se quedará más corto. Juárez tendrá que echar mano de la inteligencia y buscar una alternativa real entre los jóvenes o ajustar el sistema, porque en una fase de eliminación directa, no tener recambios en la delantera puede ser un riesgo.
La obsesión por la Octava y el fin de la sequía
Universidad no está para experimentos, pero entiende que el sueño mundialista de su canterano es una vitrina que también beneficia a la institución. Sin embargo, la afición de Pumas que llena el Olímpico cada domingo solo tiene una cosa en la mente: la octava estrella.
Están por cumplirse 15 largos años desde aquel título de 2011. Demasiado tiempo para un club que respira grandeza y que exige títulos. Este torneo se siente distinto, hay garra, hay idea y hay plantel, pero la salida de Santi obliga a que el resto del grupo cierre filas.
Hoy, más que nunca, el espíritu de nuestros Pumas debe salir a flote. Se va una joven promesa a las tierras del norte, pero se queda la obligación de demostrar que en CU, el que se queda, tiene que partirse el alma y como dice Efra, sacar la “garra” para devolverle la gloria a los colores azul y oro.
