Logo de Pumas, símbolo deportivo de la UNAM.
|

El Puma de la UNAM, el emblema que nos define y creación eterna de Manuel ‘Pajarito’ Andrade

Dicen que nadie muere del todo mientras su obra siga viva. Si eso es cierto, Manuel Andrade Rodríguez, nuestro querido ‘Pajarito’, es el hombre más inmortal en la historia de la Universidad. Este 19 de diciembre se cumple el primer aniversario de su partida física, pero su presencia es, paradójicamente, más fuerte que nunca. Basta con mirar el pecho de cualquier aficionado auriazul, las banderas que ondean alrededor del Estadio Olímpico Universitario, el emblema en la rampa del maratón o la piel tatuada de un hincha en las gradas para encontrarnos con él.

Hace más de dos décadas, en las páginas impresas de la revista ¡GOOOYA!, publicamos una crónica que rescataba su figura cuando pocos sabían quién estaba detrás del felino. En aquel texto de 2004, tuvimos que rastrear sus palabras en viejos archivos de la Gaceta UNAM y la revista Proceso, porque Manuel era un misterio, un fantasma que caminaba entre nosotros sin el reconocimiento que merecía. Hoy, honramos su memoria no desde la tristeza, sino desde la admiración a esa sencillez geométrica que nos regaló una identidad indestructible.

Más que un dibujo, una cátedra de identidad

A veces olvidamos que el Puma no es solo un “dibujo bonito”. Es una obra maestra de abstracción y semiótica que, como bien señalaba Manuel en aquellos registros históricos, tenía que ser moderna y fácil de reproducir. Pero su genialidad radica en lo que no se ve a simple vista.

El ‘Pajarito’, con esa sensibilidad de quien recorrió la pista de tartán y las aulas de Filosofía y Letras, no trazó líneas al azar. Su diseño es la síntesis perfecta entre el deporte y la academia:

La Geometría Sagrada: Todo nace de figuras básicas. Son tres círculos los que, al unirse, forman el triángulo envolvente que estructura la cabeza del felino.

La “U” que nos mira: Los ojos y la nariz del Puma no son rasgos animales cualquiera, están formados por la silueta de la letra “U”. Es la Universidad observando al rival, respirando el juego.

Los Tres Pilares: Ese triángulo de puntas redondeadas (o “frijolito”, como le dicen algunos con cariño) no es un capricho estético. Representa las tres tareas sustantivas de nuestra Máxima Casa de Estudios: la Docencia, la Investigación y la Difusión de la Cultura.

Menos es más: El legado de Manuel Andrade nos enseñó que la identidad no necesita adornos excesivos. Con los colores azul y oro como bandera, creó un símbolo atemporal. Como rescatamos en aquella investigación, el ‘Pajarito’ descartó garras y cuerpos enteros para quedarse con la esencia: el rostro, argumentando que la estructura misma de la Dirección General de Deportes ya sugería ese triángulo base.

El ‘Pajarito’ Andrade voló alto hace un año, llevándose quizá la deuda de un reconocimiento económico que las autoridades le regatearon en vida, aunque durante sus últimos años, el Club Universidad Nacional sí le hacía llegar un cheque mensual. Pero nos dejó algo que el dinero no compra: el orgullo de portar uno de los escudos más hermosos y estéticos del futbol mundial.

Este 19 de diciembre, y cada vez que entonemos el himno deportivo, el Goya va hasta el cielo por Manuel. Porque mientras exista un Puma en la cancha o en la grada, ‘El Pajarito’ seguirá marchando con nosotros.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *