Memorias auriazules: El día que Pumas venció al Real Madrid en el Santiago Bernabéu
El 31 de agosto de 2004 quedó marcado como una de las páginas más memorables en la historia de los Pumas. En plena fiesta del Real Madrid, con sus estrellas galácticas en la cancha y la atención del mundo centrada en el Santiago Bernabéu, un equipo mexicano dio la sorpresa: los felinos se impusieron por la mínima con un golazo de Israel Castro, en lo que sería la cereza del pastel de una temporada de ensueño.
Dirigidos por Hugo Sánchez, los universitarios vivieron ese año su época dorada. Conquistaron todo lo que disputaron: el bicampeonato del futbol mexicano, el Campeón de Campeones y el prestigioso Trofeo Santiago Bernabéu. La influencia del ‘Pentapichichi’ fue clave no solo dentro del campo, sino también para hacer posible una invitación inédita.
Durante una entrevista con el Diario de México en 2019, Israel Castro recordó que para los jugadores era muy importante ir a Madrid a jugar un partido que muy difícilmente lo juega un equipo mexicano, y resaltó la injerencia que tuvo estar bajo las órdenes de Hugo Sánchez.
Israel Castro revive el gol contra el Real Madrid
El exlateral derecho auriazul fue el héroe inesperado de la noche madrileña al marcar el único gol del encuentro. En su memoria aún vive la jugada que silenció al Bernabéu y dejó sin respuesta al arquero César.
“Fue un cambio de juego, de Joaquín Botero desde la izquierda hacia mi zona, yo estaba jugando de lateral derecho, iba más o menos por media cancha. La tomo y avanzo, tengo espacio, avanzo conduciendo y más o menos ya llegando a tres cuartos hago una pared con el ‘Parejita’ y él ya deja la pelota afuerita del área”, rememoró Castro.
Con precisión milimétrica, terminó la jugada con un disparo poco ortodoxo, pero letal.
“Cinco metros afuera del área y realmente en una milésima de segundo donde se te ocurre qué hacer, la pelota quedó muy a modo y disparo lo que le llaman de ‘tres dedos’ con la parte externa del pie y sale el balón haciendo una pequeña parábola o comba y se mete pegado al poste, donde el portero era César, no llegó y eso nos hizo ganar”, relató Castro, quien más tarde sería el capitán en el último título de Pumas en 2011.
La Rebel dejó huella en Chamartín con el ‘Cómo no te voy a querer’
Pero la hazaña no se limitó al terreno de juego. En las gradas, un grupo de 150 aficionados auriazules se hizo sentir en el corazón de Madrid. Los cánticos no cesaron ni un minuto y causaron asombro entre los españoles, además, como anécdota, a partir de ese duelo, los aficionados blancos entonan el ‘Cómo no te voy a querer’ en el Bernabéu.
“Las paredes del inmueble se estremecían cada vez que se escuchaba un ‘goya’, los españoles seguramente no sabían qué gritábamos, pero los jugadores sí, y por ellos lo hacíamos, y por ellos nos desgarrábamos”, escribió Alfredo Bayardi, miembro de la barra Rebel, en la revista ¡GOOOYA!, al narrar la experiencia de acompañar a su equipo hasta el otro lado del Atlántico.



Para Castro, el gol ante el Real Madrid fue uno de los dos más significativos en su carrera profesional —el otro, con la Selección Mexicana ante Estados Unidos—. Pero más allá de la estadística, aquel encuentro en el Bernabéu simbolizó un momento irrepetible de identidad, orgullo y grandeza para los Pumas.
Más de dos décadas después, la victoria aún resuena como una hazaña que cruzó fronteras, rompió pronósticos y quedó grabada para siempre en la memoria auriazul.
Fotos: Cortesía Club Universidad y Archivo ¡GOOOYA!
