Jorge Ruvalcaba dio un buen partido en el empate de Pumas 1-1 ante Monterrey- (Foto: Facebook PumasMX)

Pumas recupera mística en Monterrey y firma un empate con carácter ante Rayados

Pumas volvió a parecer Pumas. Después de semanas oscuras y tres derrotas que golpearon el orgullo universitario, el equipo auriazul mostró en Monterrey una versión mucho más digna: ordenado, combativo y con carácter. En la cancha del Gigante de Acero, donde el club no gana desde hace doce años, Universidad rescató un empate que sabe a alivio y a punto de inflexión, más por la actitud que por el marcador.

Luego de tres catastróficas exhibiciones, con esas tres dolorosas derrotas —en las que si bien “no mataron a nadie”, dolía ver a Pumas sin alma, sin garra y en franco retroceso respecto a lo mostrado en la era de Efraín Juárez—, el equipo universitario recuperó el pulso en el estadio BBVA. Esta vez, los universitarios se plantaron con orden, orgullo y un dejo de rebeldía que hacía semanas no se veía, pero todavía falta mostrar más de lo que les pide el entrenador.

Desde el inicio, los auriazules avisaron. José Caicedo, ese mediocampista colombiano que divide opiniones entre la afición, probó suerte con un misil de larga distancia que se fue por un lado de la portería local. Después, José Juan Macías tomó un rebote en tres cuartos de cancha, giró con elegancia y sacó un disparo cruzado que obligó al portero Santiago Mele a estirarse al máximo para negarle el gol. La mala noticia llegó poco después: JJ salió lesionado, sumándose a la lista de delanteros caídos, con Guillermo Martínez fuera por el resto del Apertura 2025. Si no se recupera, la responsabilidad ofensiva recaerá en el joven Santiago ‘More’ López.

Rayados, dormido en su propio estadio, apenas despertó con un reclamo de penalti que ni el árbitro Víctor Cáceres ni el VAR consideraron válido. Pumas, con más intensidad que los locales, encontró premio a su actitud al minuto 42. Alan Medina, con un túnel delicioso sobre Sergio Ramos, definió de zurda con un toque sutil y bombeado que se incrustó en la red. Golazo. De esos que devuelven la fe.

Pero en Monterrey siempre hay algo más. Y con el arbitraje casi siempre es en contra de Pumas. Cuando parecía que el equipo auriazul se iría al descanso con ventaja, el VAR entró en acción durante los siete minutos de compensación —excesivos, como suele pasar cuando el rival es el club más poderoso del norte—. Una falta de Rubén Duarte sobre Sergio Ramos fue señalada como penalti. El español, sin inventos esta vez como el del Toluca, cruzó su disparo para el 1–1 antes del silbatazo, en un mano a mano que le ganó a su amigo y excompañero del Real Madrid, Keylor Navas.

Pumas resiste un segundo tiempo candente

En la reanudación, Universidad siguió con vida y, por momentos, con hambre. Ruvalcaba y Coco Carrasquilla tuvieron el segundo en sus pies, pero sus disparos se estrellaron en la zaga rayada. Eran jugadas que podían haber cambiado el destino del partido, esas que Pumas no puede seguir desperdiciando.

Rayados adelantó líneas, empujado por su público y su desesperación, pero sus intentos se diluyeron en remates desviados, sin exigir demasiado a Keylor Navas, que transmitió seguridad bajo los tres palos.

El cierre tuvo tintes de drama y tensión, con un conato de bronca entre las bancas que terminó con la expulsión de Domenec Torrent, técnico de Rayados. Pumas resistió, apretó los dientes y se llevó un punto que vale más que el resultado: vale por la actitud, por el orgullo recuperado y porque, después de semanas oscuras, volvió a parecer un equipo con alma, que deberá mostrar este miércoles cuando reciba este miércoles al Atlético San Luis en un duelo clave si es que quiere aspirar a meterse en el play in, por ahora todavía en su poder, gracias a los resultados de la jornada 13.

Foto: Facebook Pumas MX


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