La Cantera: donde se cincelan triunfadores
Un niño llega con un balón bajo el brazo y un sueño más grande que él. Cruza la puerta de la Cantera y ya no es un niño cualquiera. Es un aspirante a puma.
Ahí, al sur de la Ciudad de México, en Ciudad Universitaria, está la casa donde nacen los futbolistas que un día visten el azul y oro en Primera División. No es una escuela de fútbol. Es una fábrica de sueños.

¿Qué son las fuerzas básicas?
Las fuerzas básicas de Pumas reúnen a niños y adolescentes desde temprana edad. Ahí reciben acondicionamiento físico y técnico para convertirse en futbolistas de primer nivel, jugadores de Primera División y, con el tiempo, de Selección Nacional.
Muchos inician y terminan ahí todo su proceso formativo. No es solo una etapa. Es una vida entera dedicada a un mismo escudo.
Ingresar no depende solo de saber jugar. También pesan las condiciones físicas, la edad y el rendimiento escolar. En Pumas se forma al futbolista y a la persona.
Un proyecto con casi 60 años de historia
El proyecto universitario es de los más antiguos del balompié mexicano. A mediados de los años sesenta, el entrenador argentino Renato Cesarini puso la primera piedra del plan formativo. Los primeros equipos completos llegaron hasta 1975, cuando el club se constituyó como asociación civil.
Después del ascenso de Pumas a Primera División, la institución entendió que necesitaba reservas con el mismo nivel técnico de los titulares. Ahí nació la necesidad real de una cantera propia.
Los nombres que lo confirman
Hugo Sánchez. Leonardo Cuéllar. Manuel Negrete. Luis Flores. Jorge Campos. Claudio Suárez. Alberto García Aspe. Miguel España. Israel López. Joaquín Beltrán y muchos más. Varios de ellos, canteranos que después vistieron a la Selección Mexicana en Copas del Mundo: el viaje completo de nuestros auriazules mundialistas lo contamos en Historia y Archivo.
Las fuerzas básicas de Universidad Nacional le permitió encontrar la formación para convertir su sueño en una carrera.
La voz de quien vivió la Cantera por dentro
En una entrevista para la revista ¡GOOOYA! en 2003, el entonces director de fuerzas básicas, Guillermo Vázquez, explicaba el fondo del proyecto:
«Las fuerzas básicas de Pumas son una inversión que a la larga beneficia a todos, porque son jugadores mexicanos. No solo a Pumas, también a otros equipos que se surten de este trabajo.»
Vázquez también era claro sobre los límites de la cantera:
«No somos propiamente una escuela. El jugador nace, y aquí lo podemos ir moldeando.»
Su trabajo, decía, era encontrar jugadores con nivel competitivo real para servir al primer equipo. Esa filosofía sigue viva más de veinte años después.

La Cantera de hoy
Todo esto viene de una entrevista de hace más de dos décadas. La Cantera de 2026 ya no es la misma, aunque conserve el mismo espíritu.
Las instalaciones llevan el nombre oficial de Ing. Guillermo Aguilar Álvarez Jr. y abrieron el 29 de octubre de 1997. Ocupan 20 hectáreas con tres niveles que bajan hasta 35 metros por debajo de las calles de la ciudad.
Dentro del complejo existe la Cantera 2, un espacio exclusivo para las fuerzas básicas inaugurado el 16 de agosto de 2018, que no está en las mismas instalaciones, pero muy cerca. Tiene tres canchas reglamentarias de pasto natural con riego y captación pluvial ecológicos, estacionamiento de concreto permeable para 65 vehículos, gimnasio, cafetería con terraza, área médica y de rehabilitación, y 11 vestidores con más de 130 lockers y 94 regaderas.
En 2023 se sumó la Casa Club, un edificio de más de 3,700 metros cuadrados pensado para que los jugadores vivan, estudien y descansen dentro del mismo complejo. Algo que no existía cuando se publicó aquella entrevista de 2003.
El reclutamiento también cambió. Pumas ya no espera a que el talento llegue solo. Organiza visorías a nivel nacional para buscar jugadores en todo el país, y sostiene el programa académico B@UNAM, para que los canteranos sigan la prepa o la licenciatura mientras persiguen su carrera como futbolistas.
Lo que no cambia
Cambian las canchas, los vestidores, los métodos de búsqueda. Lo que no cambia es el propósito: formar personas que engrandezcan al Club Universidad Nacional, no solo jugadores que sepan patear un balón.
La Cantera sigue siendo, hoy como en 2003, el lugar donde se cincelan triunfadores. Y esta nota es apenas el primer capítulo. En ¡GOOOYA! Auriazul vamos a seguir de cerca lo que pasa puertas adentro, con las categorías que hoy están escribiendo la próxima generación auriazul, como el Sub 21 en la Copa Xerém. Todo lo que se cuece en Cantera y Formación lo vas a encontrar aquí.
